Tus pensamientos son de vital importancia, ya que en ellos se gesta el sentido de la valía que tienes en tu vida y en las cosas que haces, tu cabeza puede ser el detonante que termina de dar la chispa a esa explosión de emociones e ideas que pretendes desarrollar, pero también puede convertirse en un verdugo tan grotesco, que en vez de impulsarte hacia un futuro exitoso y un verdadero desarrollo personal, terminal torturándote y amargándote la existencia, castigándote día y noche, dándote con el garrote. Mantener una mente limpia puede ser una de las tareas más difícil, pensar en positivo puedo ser una labor bastante agotadora, pero necesaria si queremos mantenernos de pie, necesariamente debemos cuidar nuestros pensamientos, es vital porque todo lo que decimos y hacemos pasa primero por allí, por esa oficina donde un conjunto de individuos divididos por sectores, y con diferentes nombres como neuronas por ejemplo, crean esas ideas que generalmente vienen a tu vida.

No puedo evitar recordar mi infancia en estos momentos, muchas de las caricaturas que veía con tanto entusiasmo en el televisor, todas esas mañanas que me levantaba directo a prender ese maravilloso aparato que me lograba distraer hasta por horas, en ocasiones eran muy comunes aquellas caricaturas donde a alguien le aparecían dos personajes en su cabeza, uno de cada lado, el de lazo derecho personificaba en bien, algún angelito que le decía cosas muy buenas y bonitas, pero del otro lado, otro personaje que representaba al mal, algún demonito con un pequeño tridente que lo inducia a decir y hacer cosas malas, solía reír mucho y hasta dibujarlos, pero solo con el tiempo pude lograr ver lo verídico de esta escena. En ocasiones estamos en situaciones donde pareciera que alguien nos habla a la mente, nos dice cosas que pueden ser positivas o por el contrario negativas, a veces tan acentuado que pareciera no ser nuestro cerebro que está trabajando normalmente, a los mejor algo está fallando allí adentro, quizás en esa oficina hay algunos trabajadores que están haciendo algo malo, o están parados, definitivamente algo pasa. Pero es que los pensamientos en nuestra mente es semejante a esas solicitudes de amistad que nos envían a cualquiera de nuestras redes sociales, nosotros no las aceptamos de buenas a primera, y menos si no conocemos a la persona, no podemos dar chance a nadie de saber cosas personales de nuestras vidas, no sabemos con qué intención viene, o que desea, así que, es nuestra responsabilidad aceptarla o no, si es una persona conocida eventualmente la aceptamos porque sabemos quién es, que es una persona honesta y decente, aunque equivocarnos no sería una hipótesis descabellada, pero a donde quiero llegar es que, así como usted decide qué tipo de persona va a ser su amigo en una red social, usted decide qué tipo de pensamientos va a entrar a su cabeza, usted recibe una solicitud, pero es quien decide si la acepta o la ignora, con todo lo que ello implica.



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